Hubiera sido algo así. Me hubiera acercado al cerdo putañero y le hubiera dicho:
- Cerdo, ¿ves esta navaja?
- La veo, sí.
- Ahora trágala.
La hubiera atravesado en su garganta y lo hubiera dejado respirar un rato largo, mientras lo evisceraba. Lo hubiera disfrutado. La policía no habría dicho nada al ver de quién se trataba. Por el contrario, me habrían felicitado. Un par de espectadores me habrían invitado un trago, quizás una cena.
Pero antes de que pudiese acercarme al cerdo, un amigo me ofreció un vaso de campari y yo acepté y todo esto terminó por borrarse de mi mente.
- Cerdo, ¿ves esta navaja?
- La veo, sí.
- Ahora trágala.
La hubiera atravesado en su garganta y lo hubiera dejado respirar un rato largo, mientras lo evisceraba. Lo hubiera disfrutado. La policía no habría dicho nada al ver de quién se trataba. Por el contrario, me habrían felicitado. Un par de espectadores me habrían invitado un trago, quizás una cena.
Pero antes de que pudiese acercarme al cerdo, un amigo me ofreció un vaso de campari y yo acepté y todo esto terminó por borrarse de mi mente.
0 mensajes (usted tiene):
Publicar un comentario en la entrada