martes 30 de septiembre de 2008

La vida sin ti

Despierta de ese sueño plástico, despierta. Pon tus dedos a secar el alba húmeda de mis heridas desangrantes.

Fuga conmigo a donde nadie nos gobierne.

Carga con las cajas de embalaje, cárgalas. Pon tus pies descalzos a temblar bajo el sigilo de un secreto.

No permitas que se desate el caos. (No lo permitas.)

Toma aire y mírame a los ojos antes de dejar caer palabras. Y da la vuelta y aférrate a mi abrazo. Y toma aire y da otro paso antes de renunciar a mí. Y no sueltes mi mano aunque la tierra tiemble.

Vibra la garganta con mi voz y canta esa canción que no sabemos entonar. Di la letra casi de memoria, como para no dejar silencios.

Y tengo tanto frío como un perro agonizante que ya solo espera.

Pueden pasar aún

tantas otras cosas. Puedo oír su risa despiadada y tus pasos cuando marchan sin darse cuenta

somos parte de una sola alma y si te marchas, si de pronto hicieras falta,

quedaré amputado, ajeno, desmembrado.

Espero que renuncie a todo. Espero que vuelvas a mí, que vuelvas

a esto que somos. Que podemos seguir siendo.

lunes 29 de septiembre de 2008

Campari

Hubiera sido algo así. Me hubiera acercado al cerdo putañero y le hubiera dicho:

- Cerdo, ¿ves esta navaja?
- La veo, sí.
- Ahora trágala.

La hubiera atravesado en su garganta y lo hubiera dejado respirar un rato largo, mientras lo evisceraba. Lo hubiera disfrutado. La policía no habría dicho nada al ver de quién se trataba. Por el contrario, me habrían felicitado. Un par de espectadores me habrían invitado un trago, quizás una cena.

Pero antes de que pudiese acercarme al cerdo, un amigo me ofreció un vaso de campari y yo acepté y todo esto terminó por borrarse de mi mente.

sábado 27 de septiembre de 2008

15 de noviembre

A partir de este 15 de noviembre podrán descargar de forma gratuita el libro Sarcophagi, un volumen con los cuentos que no fueron incluidos en Rigor mortis.

Gracias.

- daniel

Inscripción

Dejas más que tu marca en la pared

o tu nombre.

Y dices más que todas las lecciones de mi vida.

El sueño nos podrá domar alguna vez, pero aun eso lo transformamos y lo hacemos nuestro

cuando nos besamos y nuestras miradas se interrumpen solo para disfrutar un roce, o cuando tu cabeza se recuesta sobre mí y reímos y el perro a nuestros pies nos mira y nosotros decimos algo cotidiano y la noche va cayendo,

o cuando antes de dormir siento el olor que dejaste correr sobre mi cama

o cuando tengo miedo y tus palabras me rescatan.

Estos días en ti, estos días en ti me rescatan.

martes 23 de septiembre de 2008

Te das cuenta del peligro

Jugar a escondernos,

o huir de un peligro que creamos solos.

Someternos a la prueba de tentar nuestros secretos para ser hallados.

En la arena que pisa el fondo del mar, tú haces la luz. Tú haces la luz hacia la superficie. Tendría que morir para no seguirte hasta donde me guíes. Para no arriesgarme a gemir cuando tu caricia me alcanza,

cuando clavas tus uñas y abres la boca

y ningún sonido queda. Pero tus ojos cerrados se aferran.

Ámame furtivamente, como somos. Fugitivos de este mundo, solo nos queda dedicarnos a la eterna salvación del otro. Nuestra supervivencia garantiza

que un beso más es otro instante de salvar la vida.

viernes 19 de septiembre de 2008

Hoy es un día importante

Cuando tus piernas se enlazan en las mías

y tu cabeza descansa en mi pecho brazos manos

cuando tu olor se aferra y tu pelo húmedo se enreda entre mis labios

cuando hacemos el amor y cuando nos miramos en silencio

cuando nos cuesta despedirnos cuando hablamos cuando beso tus manos

y mis dedos en tus labios

y tu roce y tus susurros y tus gemidos y tu voz y tus canciones y tus sueños y tus tesoros y tus uñas y tus pechos y tu beso y tu caricia y tus pies y tu sexo y tu cintura y el instante infinito en que desearíamos pasar semanas en ese abrazo en que se utiliza todo el cuerpo.

Cuando no estás y en esta ocupación de pensarte amarte o extrañarte

nos escondemos del mundo

y el mundo nos revela sus secretos.

jueves 18 de septiembre de 2008

La muy amada

Cuando esté frente al mar oyendo

estarás grabada como una cicatriz.

Tu sonido frágil.

Sé que el mundo me llama. El candil anuncia un paso lento. El pasillo largo hacia la horca que me espera

ya ensamblada.

Y está todo grabado aquí. En cenizas, mar y letras. Cenizas, mar y letras.

Tú eres el blanco

cuando no hay donde fijar la vista. Cuando las imágenes me atrapan y me intoxican.

Esta es mi manera de decir que no soportaré tu olvido. No puedo llevar palabras donde tu corazón preferiría nunca oírlas. Sin importar qué ocurra, no des vuelta atrás. Amarte ha sido perfecto,

el sonido más perfecto de mi vida.

domingo 14 de septiembre de 2008

Árboles que se separan

Ya no recuerdo por qué morir. Como tampoco serviría de nada echarme a hacerlo. Tengo promesas, algunas colgadas de mi cuello. Otras grabadas en la piel, los párpados, el pelo largo contra el viento. Y estás tú. Algunas palabras duelen como solo dolería despedirse de un fantasma que nos acompaña. Y las calles están vacías de sensaciones. Me detengo a mirar el mar, pero esta vez soy solo un vagabundo esperando por el tiempo que nunca llega. Lejos como el sol que se mantiene fijo mientras nuestra tierra devora su luz y la noche cae por pedazos.

Todo lo que soy converge en amarte. Cada parte que se completaba marcha con la imposibilidad de entregarse todo, de sentirse reflejado. No podrás pelear las batallas que no te pertenecen. Y me lo diré hasta el cansancio para no saberlo nunca. Me arrojaré como si no supiera nada, me arrojaré contra el arrecife. Y encallaré el cuerpo despedido hacia las rocas y el mar bravo, el mar que me recibe como una sábana que se resbala de la cama y me deja expuesto ante la luz que aclara.

Algunas promesas sobreviven al tiempo. Otras se olvidan, otras las descubrimos imposibles. Amarte solo me llevará al mar, ¿no es cierto? Debería temer a la caída y solo cuento los segundos como si no pasaran nunca. Necesitamos tiempo, amor, necesitamos...

Pero ya no escucho las palabras que me quebrarían. En algunos sueños, en algunas vidas, en algún momento que arranqué a esta vida que disfruta tanto herirme. Sí. Fuimos como si no hubiera nada más. Como si no hubieras escuchado otras voces, como si yo hubiera sabido cómo conquistar los miedos que no me pertenecen.

Alguna vez no desperté como esta madrugada. Solo, el corazón latiendo bajo el sudor frío. Y las lágrimas del sueño humedeciéndome los labios. "No quiero perderte", susurro entre tinieblas. Pero nunca tuve nada y el mar está tan lejos...

viernes 12 de septiembre de 2008

Un día de septiembre, en el cenit

Nos miramos a los ojos. Ella lloraba. Yo me mordía los labios. El mar estaba lejos, pero podía oír el ruido. El dolor crece, a veces el dolor crece, pensaba. Ella se acercó y la rodeé con los brazos. Y la sensación de dolor creció, pero junto a ella el deseo de superarlo, de aferrarme con fuerza.

Ya más tarde, nos besábamos en otra calle oculta de esta ciudad gélida. Cuánto del dolor transmuta en esto que es amarte. Te escuché y me acariciaste. Y te conté una leyenda que llevo en la piel. Te sentí acercarte, buscar refugio contra mi cuerpo helado. Y entonces me di cuenta de la forma que creaban nuestros cuerpos. Somos los anillos enlazados del infinito.

Te das cuenta, te das cuenta lo insignificante que es el mundo

bajo nuestras sombras.

miércoles 10 de septiembre de 2008

Desnudez

Te descubro detrás de la piel, de las miradas, de tus gestos

y los amo, pero,

al volcarme en lo conocido de tus ojos y buscar detrás de ti, oigo tu voz,

tu verdadera voz

y ya no tengo miedo de desnudarme entero, de ser el alma que ya no carga ni un solo reflejo con que escudarse.

viernes 5 de septiembre de 2008

Pacto de almas

¿Por qué la súbita tristeza? Acabas de descubrir que la distancia existe, que no importa qué tan libre seas,

no dejes de repetírtelo,

el mundo no es lo bastante grande cuando ella está tan lejos.

miércoles 3 de septiembre de 2008

En tu ardor

No puedo creer que nuestras almas no converjan. Que no seamos seres que se reconocen entre un mar de almas que encallan. Que no seamos el milagro que se da

cuando en la vastedad del universo

lo único que se llega a ver

es un detalle ínfimo.

martes 2 de septiembre de 2008

Refugio en grietas

Antes de que la vida tense el paso, recuerda, calma. Echa el velo, el sueño sobre ti y asume que nada ocurrirá, que ya no habrá mañana o que habrá que vivirlo demasiado intensamente. Y déjate llevar, déjate perder no,

en la noche calma, cuando todo haga silencio, oirás entrar su voz que solo son palabras,

escritas, palabras.

Y espera al tiempo circular, las agujas que te cortan y el reloj que nunca deja nada tras de sí.

Y piensa, o siente, o imagina... la mañana y sus propias fantasías. La mañana y su

veredicto.

lunes 1 de septiembre de 2008

Equilibra

"El mar da, el mar también quita".
Julio Ramón Ribeyro

Quizás, después de tanto, llego a entenderlo. Agosto da, agosto quita. Un instante de ilusión. La vivo. Luego todo se desmorona. Y vivo esa decepción. Luego se reconstruye.

Todo el tiempo es así. Pero en agosto, por alguna razón, el sabor final es el del mar que se retira. Quiero dormir, entonces, con la idea de que mañana la ola volverá, con todo lo que parece haberse ido.